Qué pena

Qué triste cuando piensas que alguien o algo te da pena. Hoy, pienso que mi país y mi tierra, Galicia, me dan pena.

Cuántos amigos, compañeros, conocidos lo están pasando tan mal, sin tener la oportunidad de realizarse como personas, de tener un trabajo DIGNO, de poder disfrutar de su tierra y de sus gentes. Cuántos que se han visto obligados a marcharse y buscarse la vida fuera.

¡Qué pena!

Desde la distancia, vives en una burbuja, te llegan noticias de lo que sigue sucediendo allí, y con una mezcla de incredulidad y amargura no sabes cómo reaccionar.

Y esa frase que ya he escuchado varias veces desde que estoy fuera:

“yo estoy aquí porque tengo trabajo no porque quiera, me gustaría regresar a España, pero no creo que vaya a pasar

España, un país qué podía dar tanto, ahora sólo da pena. ¡Y cómo duele decir esto!

Y regresaré de nuevo, volveré a mi ciudad, a ver a mi gente, con ilusión y ganas de aportar y poner mi granito de arena con lo que hago, pero con la extraña sensación de qué mis días allí probablemente estarán contados. Y sentir eso, DA PENA.