Aprendiendo a desaprender

Uno de los mayores inconvenientes o problemas – no sé si problema es la palabra correcta- reside en el significado que le damos a las palabras, las connotaciones. En mi caso, poniendo como ejemplo el artículo de aceptar a rendirse, dotaba a la palabra rendirse de connotaciones realmente negativas. Me venían a la mente conceptos como tirar la toalla, fracasar (si no has leído el artículo de el fracaso como experiencia vital te lo recomiendo), dejar de lado tus sueños… ¿Y a quién le gustan esas cosas? A nadie.

Por este motivo, me he propuesto cuestionarme mis propias estructuras y esquemas mentales, y he tomado la determinación de aprender a desaprender. Es decir, de modificar determinadas connotaciones y significados que yo misma aporto a palabras, hechos o situaciones – un ejercicio que te recomiendo que lo hagas – En este caso concreto, me he propuesto re-interpretar el concepto de rendirse. Entenderlo como el hecho de dejar de oponer resistencia, dejar de pelear contra una situación que desgasta y aceptarla para poder seguir avanzando, para comenzar a fluir y aprovechar otras y nuevas oportunidades. Y, sobre todo, para ganar paz interior, calma y salud mental.

¡Vamos a desaprender lo aprendido!

Carla López Rodríguez

El escrito sobre este tema, puedes leerlo aquí.