La suave cura del sueño: el método para dormir a tu bebé

Cuando te conviertes en madre o padre, uno de los temas con el que tienes que lidiar a diario es el del sueño, o mejor dicho, el de la falta de sueño. Porque, aunque existen (y he conocido a alguna que otra madre con esta suerte), son pocos los bebés que duermen toda la noche seguida.

En mi opinión, las madres y padres de niños que duermen del tirón desde el principio viven una maternidad y paternidad completamente distinta al resto, y es que no hay mayor tortura que la de la falta de sueño: cuando tras sólo tres o cuatro horas de sueño te esperan otras 20 de bebé, durante meses, te acabas derrumbando. Todo sucumbe ante tu estado de zombie malhumorado constante: la vida de pareja,  tus amistades, las ganas con las que te ocupas de tu bebé, tu forma de vestir, tu aspecto, etc.

En algún momento nuestros pequeños aprenden a dormir del tirón, pero esto puede tardar hasta los dos años o más. Con el tiempo las noches mejoran: en vez de cuatro o cinco veces, tu hijo/a te despierta con un año quizás sólo dos. Y poco a poco vas viendo la luz al final del túnel. Sin embargo, a tod@s nos gustaría acelerar este proceso.

Las dos tendencias ¿espero o dejo que llore?

Por esta razón hay un sinfín de literatura sobre este tema en el que podemos conocer distintos métodos que prometen que tu hijo dormirá toda la noche. La mayoría de ellos los podemos agrupar en dos grandes corrientes:

  • La que te anima a tener paciencia porque tod@s los niñ@s aprenden a dormir en algún momento.
  • La que está relacionada con el dejar llorar a tu bebé. Algo que a muchos de nosotros nos parece impensable, hasta que ya no ves otra salida. Por suerte esta última opción no ha sido nuestro caso, pero conozco a muchas madres que lo probaron todo.
“La suave cura del sueño para tu bebé”

Aunque es poco conocido fuera de Suecia y de países de habla alemana, el método de Anna Wahlgren que ella denomina “La suave cura del sueño para tu bebé”, se podría posicionar entre estas dos corrientes. Si bien es cierto que esta técnica cuenta con muy buenas críticas, como cualquier otro método de aprendizaje del sueño también cuenta con detractores, y se generan discusiones y controversias a su alrededor, las cuales podemos seguir en Internet.

El método se basa en la idea de transmitir al bebé que su cuna es un lugar seguro. Para ello debes aprender a calmarlo en la cuna, ya que sacarlo de ahí para arrullarlo le sugiere que lo estás salvando de algún peligro, lo que le imposibilita volverse a dormir por sí solo en ese lugar.  El uso de ciertas técnicas como el knuffen, el abanico y la cantilena – todas ellas explicadas en su libro-, nos ayudan a lograr esta meta, sin dejar al bebé solo, sin rumbo y llorando sin control. Para que os hagáis una idea de en qué consisten:

  • el knuffen son golpecitos rítmicos en el trasero en un ritmo de cuatro por cuatro,
  • la cantilena es una frase que tiene el fin de dar seguridad a tu bebé, repitiéndola una y otra vez acabas condicionando al niñ@. Como el perro de Pavlov que babea cuando oye la campana, el bebé se tranquiliza cuando oye la cantilena.)

Además, el bebé tiene que dormir en su propia habitación con absoluta oscuridad y sin chupete, debido a que si al despertarse no lo encontrara por si mismo te llamaría para que se lo dieras. La autora también le da gran importancia a establecer una rutina diaria fija y a las horas de sueño diurnas, ya que están fuertemente relacionadas con el sueño nocturno.

Os recomiendo sinceramente que lo probéis, después de mi experiencia no paro de recomendar a esta autora y su cura a toda madre que se me cruza por el camino. Si tenéis alguna duda o queréis saber más, no dudéis en contactar conmigo.

Elena Santillán Walter