La falta de rumbo

He leído y escuchado en muchas ocasiones que es necesario especializarse en algún campo para” triunfar” laboralmente -lo escribo entrecomillado porque, aunque hoy no vamos a entrar en lo que significa o conlleva eso de triunfar, es una palabra a la que hay que tenerle mucho respeto.

Por ello siempre he sentido una especie de envidia sana por aquellas personas que saben lo que quieren ser o, mejor dicho, a qué quieren dedicarse.

Después estamos el resto de mortales, esos a los que nos gustan muchas cosas. Yo he estudiado comunicación y me gusta, pero también me gusta la moda, el deporte, adoro leer y escribir, las redes sociales, hacer fotografías, viajar…

Pörtschach am Wörthernsee

He tenido la suerte de trabajar en casi todos esos ámbitos, empezando por la universidad como investigadora y profesora de comunicación, también he sido jugadora de baloncesto profesional y aún hoy practico deporte (menos de lo que me gustaría), tengo un blog en el que escribo y aporto mi granito de arena, y quién sabe, quizás algún día podré escribir un libro, trabajar en una revista (algo que me gustaría). Y ahora trabajo en el extranjero en una tienda de moda (no me preguntéis por qué, pero ha sido algo que siempre he querido hacer). Todos estos cambios, me han hecho ver que con valor, constancia e ilusión somos capaces de sacar adelante cualquier nueva tarea.

Ya no veo mi “falta de rumbo” como un problema o una situación que me genere ansiedad, ya no. Gracias a ella he encontrado mi fortaleza, y es que con tesón puedo aprender nuevas tareas y trabajos, ganar nuevas experiencias, aprender siempre algo nuevo y afrontar mis miedos y temores.

Lo que quiero decir con todo esto, es que ya no envidio a aquellos que saben lo que quieren y van a por ello y se especializan -no os confundáis, me alegro si eres una de esas personas-. Este post va para el resto, para todos los que vamos probando. Quizás un día demos con algo hipermegamotivador y nos pasemos al bando de los primeros, o quizás sigamos disfrutando de los diferentes caminos y rumbos. Ambas opciones están muy bien.