Descubriendo la comida: el Baby-led weaning (BLW)

Creo que nadie que me conozca me denominaría “alternativa”, pero lo que sí soy es una persona a la que le gusta mucho probar cosas nuevas y no tiene miedo al fracaso. Esto me ha llevado curiosamente a poner en práctica un montón de métodos alternativos en la educación de mi hija, no por el hecho de que sean alternativos, sino más bien porque son nuevos; y tras leer mucho e informarme, me parecieron lógicos e interesantes. Uno de ellos es el baby-led weaning o, en español, alimentación complementaria autorregulada.

¿Qué es el BLW?

Se trata de un método de alimentación que permite a los bebés descubrir la comida sólida por sí mismos, sin pasar por la etapa de las papillas y los purés. Dejándoles probar, tocar, jugar con la comida, sus sabores y sus texturas.

Se puede comenzar con este método alrededor de los seis meses, cuando los bebés ya son capaces de sentarse erguidos casi sin ayuda y empiezan a mostrar interés por la comida. Simplemente se le ofrece al bebé, a parte de la leche materna o de fórmula que esté tomando, verdura cocinada al vapor o fruta en trocitos cortados en un tamaño que pueda coger fácilmente con la mano (preferiblemente palitos o cubitos) y se le deja experimentar. Al principio apenas comen, es más bien un juego de coordinación: cómo me llevo comida a la boca con la mano sin que se me caiga por el camino (es igual que cuando empezamos con los purés, que tampoco comen más de tres o cuatro cucharadas).

¿Y si se atraganta?

Con este método aprenden a masticar, a tragar y a atragantarse. Este último, es el gran miedo de los padres cuando dudan en poner en práctica el BLW y darle comida sólida a un bebé. ¿Y si se atraganta y se asfixia? Sin embargo, curiosamente los bebés tienen un reflejo nauseoso mucho más fuerte que los adultos, justamente para prevenir que se atraganten. Cuando un trozo demasiado grande de comida se acerca sólo un poco a la garganta, al bebé le dan arcadas y escupe el trozo de comida o simplemente lo mueve a la parte delantera de la boca para seguir masticándolo. Resulta bastante estresante observar cómo a nuestro hijo o hija le están dando arcadas  fuertes, tenemos la impresión de que debemos ayudarle inmediatamente, pero lo mejor es no hacer nada, ya que intentar sacárselo con la mano es mucho más peligroso, porque es en estos casos cuando el trozo de comida puede acabar en la tráquea, aumentando así el peligro de asfixia. Tras un par de veces, los bebés controlan hasta el reflejo nauseoso y ya no parece trágico o peligroso.

El resultado

La meta de este método es que el bebé coma a la mesa la misma comida que los adultos sin ayuda. Cosa que se puede hacer mucho antes de lo que uno imagina. Además le quita el miedo a los niños de probar cosas nuevas, lo que, según la creadora del método, lleva a los niños a probar y comer de todo.

A quién le interese hay online mucha literatura, videos y blogs que hablan del baby led weaning. Yo recomiendo el manual original de Gill Rapley y Tracey Murkett en inglés.

En el siguiente post os cuento mi experiencia con el baby-led weaning o alimentación complementaria autorregulada. Y si tenéis cualquier consulta no dudéis en contactar conmigo.

Elena Santillán Walter