A contracorriente

En un mundo en el que te exigen estar en movimiento constantemente.

En el que castigan el no hacer nada, “es que estás perdiendo el tiempo” te dicen.

¿Pero qué tiempo? ¿El que le dedicas a los demás? ¿A tu empleo?

¿Y qué pasa contigo?

 

En un mundo en el que te miden, te evalúan, te comparan.

Te venden la idea de que cuánto más te exprimas, más lejos llegarás.

¿Pero a dónde? ¿A la tumba? Al éxito dicen.

¡Ay el éxito, qué palabra más peligrosa!

 

Un mundo que se olvida de tu persona, de tu valor como ser.

Que nos convierte en máquinas, ¡no pienses!, ¿para qué?

¡no cuestiones!, no vayas a molestar.

¿seres mecánicos?, ¿maquinas alineadas?

Busca tú la combinación que más te guste.

 

Todos corren, van con prisa, chocan.

No observan, no se ven.

Ya no sienten…

 

En ese mundo, he decidido pararme y mirar a mi alrededor.

Respirar y caminar tranquila, sin una meta ni un fin.

Dejar que mis pies caminen sin un destino fijo,

y disfrutar del viaje.

 

Hoy, he sentido que iba a contracorriente,

y ¡QUÉ BIEN SIENTA JODER!

 

 

Carla López Rodríguez